martes, 20 de enero de 2009

¿Cuántas personas estarán llorando por un amor fallido? ¿Cuántas personas corren apuradas por llegar a sus hogares? ¿Cuántas personas se sienten solas? ¿Cuántas personas necesitan un abrazo? ¿Cuántas personas estarán sentados frente a la televisión? ¿Cuántas personas se sintarán alegres? ¿Cuántas personas estarán escuchando su banda de música preferida? ¿Cuántas personas estarán con sus amigos? ¿Cuántas personas estarán navegando en Internet? ¿Cuántas personas se habrán subido a un tren rumbo a hacia algún lugar? ¿Cuántas personas se sientes desholadas? ¿Cuántas personas estarán jugando? ¿Cuántas personas estarán de novios y casados? ¿Cuántas personas estarán riéndo? ¿Cuántas personas estarán de compras? ¿Cuántas personas estarán llorando? ¿Cuántas personas estarán sin un hogar? ¿Cuántas personas se sentirán de la misma manera que te sentís hoy vos? A veces cuando nos sentimos mal, pensamos que somos las únicas personas que sufren, que estamos tristes, que estamos solos... pero sin embargo, si nos ponemos a pensar no somos las únicas personas a las cuales nos sucede eso, si no que hay otra persona que está pasando lo mismo que vos en el mismo momento que vos, puede ser en tu familia, algún amigo o vecino... En fin todos vamos a tener millones de caídas pero eso no implica que pensamos que todo se terminó, si no que tenemos que salir adelante y pensar de que las cosas suceden por algo, aún cuando sea injusto o justo, bueno o malo... las cosas suceden por algo, y la mayorías de ellas son para bien.